
Cecibel Magaly Ochoa Gómez
41 años · Machala, El Oro · Ecuador
Mi diagnóstico empezó con vómitos y fiebre que no paraba. Tres meses con fiebre que no bajaba. No salía nada en los exámenes. Tomé espirulina, pero quizás solo me retrasaba el diagnóstico.
Cuando ya mi cuerpo no respondía, no respiraba normal y se me agotaban las fuerzas, me llevaron al hospital. Mis plaquetas estaban al 10% — cuando lo normal es muchísimo más. Ahí me detectaron Lupus Eritematoso Sistémico y Púrpura Trombocitopénica Inmune. La piel se me empezó a pintar con puntitos rojos: era la púrpura. Mi sangre se hacía agua porque las plaquetas no coagulaban.
Estuve 15 días ingresada y las plaquetas no subían pese al hierro y todo lo que me ponían. Mi esposo se acordó del Ganoderma. Fue donde Lupita y le pidió cápsulas de cuerpo fructífero y cápsulas de micelio de Ganoderma. A escondidas del médico empecé a tomarlo en el hospital. Me tomé un frasco entero de Noni en un solo día.
Al segundo día de tomar el Ganoderma, las plaquetas comenzaron a subir. Para mí fue impresionante, porque se supone que con una enfermedad autoinmune no puedes tomar nada que te suba las defensas — pero a mí el Ganoderma me la modula y me la controla.
Tomé Ganoderma durante 6 meses sin descansar, junto con espirulina. Mi piel se regeneró, me creció el cabello, recuperé la fuerza. Hoy estoy viva, sigo luchando, y cada vez que tengo oportunidad sigo tomando el Ganoderma. Cuando se me inflama el cuerpo, lo tomo y se me desinflama.
Gracias a la misericordia de Dios, que puso la medicina a tiempo, ya estoy viva.
Productos tomados: Cápsulas de cuerpo fructífero de Ganoderma + Cápsulas de micelio de Ganoderma + Noni + Espirulina
Tiempo de uso: 6 meses